Yo miraba al cielo y luego al cartel en el que ponía: “La extracción y tráfico de peyote es genial”.
viernes, 28 de abril de 2006
El señor Peyote
Aquí estoy… en el desierto mexicano. Cerca del pueblo abandonado, cerca de Wadley, cerca de Real de 14, cerca de la finca Margarita. Buscando, buscando y encontrando. A pleno sol. No digas que fue un sueño... nos hemos comido un buen trozo de peyote que sabía a rayos, hemos visto dos arcoiris y hasta hemos cantado. Fer, Lau, Nico y yo, mientras una chilena embarazadita y preciosa nos esperaba.
domingo, 12 de marzo de 2006
¡Cómo nos lo pasamos en Costa Rica!
sábado, 11 de marzo de 2006
domingo, 12 de febrero de 2006
viernes, 10 de febrero de 2006
El Canal de Panamá
martes, 7 de febrero de 2006
domingo, 5 de febrero de 2006
Conviviendo con los kuna
miércoles, 1 de febrero de 2006
miércoles, 25 de enero de 2006
Llegan regalitos desde casa
sábado, 21 de enero de 2006
¡Viva Colombia!
¿Cuántos Epis cabrían en esta cama? Hoy es un día histórico en el viaje: por circunstancias ajenas a mi voluntad voy a dormir en un hotel de 5 estrellas en Cartagena de Indias. Cuando el portero nos ha visto llegar polvorientos y con las mochilas nos ha preguntado muy solemne: “¿Adónde van?” Está claro, parcero, a una cama en la que caben 100 como yo. ¡Viva Colombia!
domingo, 8 de enero de 2006
sábado, 7 de enero de 2006
Medellín, Medallo, Metrallo
jueves, 24 de noviembre de 2005
Machu Pichu
sábado, 19 de noviembre de 2005
Conociendo a Pelanas
lunes, 7 de noviembre de 2005
Solo ante el peligro

Ahí me han dejado, entre gatos y gallinas. Perdido a mi suerte. Estoy en el camino a Coroico, un trekking que comienza a 5.000 metros cerca de La Paz, y que nos llevará cinco días. Cuando terminamos, los chicos tenían más de 150 picaduras cada uno de jejenes (terrible mosquito este), tábanos, pulgas y otros bichos. Para volver a La Paz tomamos un autobús que recorrió La carretera de la muerte. Todavía se me eriza el peluche pensando en aquellos desfiladeros.
viernes, 4 de noviembre de 2005
Y llegamos a La Paz

Jamás se me ocurriría jugar al fútbol en La Paz. Ni subir unas escaleras corriendo, ni perseguir a un autobús, ni… bueno eso sí, hay cosas que se pueden seguir haciendo a 3.600 metros. Con los indígenas quechuas y aymaras –vayas vestidos llevan- he descubierto que también los humanos pueden ser bastante peculiares.
viernes, 28 de octubre de 2005
Lagos de colores
jueves, 27 de octubre de 2005
Ay!!!

Nunca supe por qué me colocaron ahí. ¿Qué se pensaban que los cactus sólo les pinchan a ellos? ¡Los muñecos también tenemos sensibilidad! Continuamos en el Salar de Uyuni. Todo lo que rodeaba esta isla de cactus y rocas es un inmenso mar de sal. Yo, mientras me pinchaba el culo, pensaba en Maradona: ¿Qué habría hecho el astro argentino si en sus tiempos golfos hubiera visitado en salar? Lo mismo se habría arrastrado y habría construido, esnifa que te esnifaré, una pequeño camino desierto de sal.
El salar de Uyuni

¡Qué pachorra! Estoy en el mejor sitio del mundo para un muñeco tan salado como yo, el Salar de Uyuni, al sur de Bolivia. Compartí expedición con Troy, un canadiense aficionado al buen whisky, con Javichu, el chico de Alcalá de Henares que conocimos en Usuhaia, y que no ha dejado de ser mi amigo desde entonces, y con una pareja de holandeses que frisaban los 60.
sábado, 8 de octubre de 2005
El Fitz Roy

¿Y este pico? Es nada menos que el Fitz Roy, una de las montañas míticas de los Andes. Si es verdad que el viento vuelve loca a la gente, los habitantes de el Chanten, el pueblecito en el que dormimos, no deben de estar muy cuerdos. Un día antes estuvimos haciendo dedo por la mítica ruta 40, que corre paralela a los Andes durante miles de kilómetros.
miércoles, 5 de octubre de 2005
El azul de los glaciares

Otro gran día. Estoy en el Perito Moreno, el glaciar más conocido y visitado del mundo. Está cerca de Calafate, un pueblo situado en la Patagonia argentina. A veces se desprenden grandes trozos de hielo (por cierto, que tiene una tonalidad azulada) y caen al agua. Pensaba que el ruido que hacen es parecido al de las ballenas...
martes, 27 de septiembre de 2005
Ushuaia
lunes, 26 de septiembre de 2005
A caballo
sábado, 24 de septiembre de 2005
¿Cañonazos o ballenas?

Mientras Lau y Fer hacían yoga en la playa oímos de repente unos ruidos que parecían cañonazos. Cuando miramos al horizonte descubrimos que aquel sonido lo hacían un par de ballenas que salían del mar y se dejaban caer con todo su peso sobre el agua. Más tarde, los chicos se pusieron los chalecos (yo floto) y dimos un paseo en barco cerca de un grupo de ballenas. Dicen que son los animales más grandes que existen, y su tamaño es comparable a su tranquilidad y a su confianza. Las madres y las crías se acercaron tanto a nuestra embarcación que a veces podías tocarlas. ¿Cómo hay gente que pesca a estos grandes cetáceos? ¿Y cómo hay gente que se los come?
domingo, 18 de septiembre de 2005
El primo de Lau y un doble

Le miro extrañado, no es para menos, nunca había visto a otro muñeco que me quisiese imitar a mí al mismo tiempo que lo hace con Pavaroti. ¿Me pareceré en algo al tenor? La cosa es que al final lo pasamos bien en esta casita de campo a las afueras de Baire sy los primos de Lau me trataron como si me conocieran de toda la vida.
domingo, 11 de septiembre de 2005
De paseo por la Boca
sábado, 10 de septiembre de 2005
Partido en la Bombonera

¿Lo podéis creer? La Bombonera, el estadio, que según dicen los aficionados de Boca, no tiembla, late. Lo que se ve al fondo es la 12, probablemente la hinchada más animosa del mundo. Boca le ganó a Argentino Juniors 1 a 0. No fue un buen partido, pero dio igual, desde la zona popular vimos a Diego Armando Maradona animar a su equipo desde su palco privado.
viernes, 9 de septiembre de 2005
Con Andy
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